Las franquicias de vino, un sector en auge.

El sector de las franquicias, vuelve a crecer en España. Con el crecimiento de la emprendeduría y del auto empleo, las franquicias suponen una gran oportunidad para emprender un negocio, especialmente las franquicias de vino.

temperatura de servicio
Entre los beneficios derivados de apostar por abrir una franquicia, encontramos entre los más importantes; una imagen de marca y de producto ya afianzado, asesoramiento y formación tanto sobre negocio como producto, un equipo detrás que respalda y apoya al nuevo franquiciado. Además ofrece un conocimiento aplicable sobre el terreno que ofrece la posibilidad de centrarse en lo más importante que es tu negocio.

Dentro de las muchas posibilidades de franquicias, las franquicias de alimentación suponen una apuesta segura y rentable por la misma naturaleza del negocio y del producto indispensable para todos los consumidores.

A su vez, las franquicias especializadas van ganando terreno a las más generalistas. Esto es así porque al ofrecer mayor especialización de producto, permite un mejor conocimiento, con más variedad y alternativas. Se apuesta por el conocimiento sobre el mismo y el asesoramiento al cliente, lo cual aporta valor sobre el servicio y es muy valorado por los clientes.

En este sentido las franquicias de vino como Vinalium, son el negocio perfecto. Ofrecen un producto de calidad, demandado por el cliente y además en plena expansión. Sus más de 45 tiendas dan prueba de ello.

Sus tiendas están centradas en la atención y asesoramiento al cliente. Basándose en un conocimiento del producto y del sector, llevando el negocio a otro nivel en el que además de degustaciones y presentaciones de nuevos productos, se ofrece al cliente un servicio personalizado que pretende fidelizar al cliente.

La estrategia de Vinalium como franquicia de vino, se centra en ofrecer una atención exclusiva al franquiciado. Con formación personalizada de más de 70 horas y una orientación sobre todas las fases del proceso.Esta formación y atención al franquiciado se complemente con actividades formativas sobre el producto y el sector.

Toda esta filosofía y metodología resultan en un servicio que el cliente valora muy positivamente, fidelizándolo y creando una experiencia que va más allá de la venta de productos.