HISTORIA DEL CAVA

Se acercan las Navidades y llega el momento de brindar con una copa de cava. Se trata de un vino espumoso que tiene una larga historia, y que no hay que confundir con el champán.

HISTORIA DEL CAVA

La historia del cava empieza a mitad del sigo XVII, cuando en Champaña (Francia) se empezaron a embotellar vinos poco antes de finalizar la primera fermentación. A partir de entonces, descubrieron que se producían burbujas y las botellas estallaban.

Por este motivo, se empezó a intentar mejorar el proceso de elaboración de este tipo de vino, con botellas más gruesas y probando con distintas variedades de uva. Finalmente, lograron encontrar la formula para que las botellas no estallaran, resultando así un vino espumoso que se popularizó rápidamente.

En Cataluña, la producción de este vino espumoso comienza en el siglo XIX. El ingeniero Luis Justo y Villanueva como director del Instituto Agrícola Catalán de San Isidro promovió la elaboración de un vino espumoso de calidad con el método Champañés, pero utilizando las variedades de uva autóctonas del Penedés. Eran elaborados por la empresa de Reus Soberano & Cia y se llamaban “Champán de Reus”.

Más adelante, en 1872 se elaboraron las primeras botellas de cava en Sant Sadurní d’Anoia siguiendo el método tradicional. Con los años, otras bodegas de la región comenzaron a elaborar cava. Esta gran concentración de elaboradores han convertido actualmente Sant Sadurní d’Anoia en la “Capital del Cava”.

En 1887 la plaga de la filoxera arruinó los cultivos de uva del Penedès. Esto trajo una renovación de las variedades utilizadas, con la introducción de cepas blancas de calidad en sustitución de variedades tintas.

Una vez entrados en el siglo XX, el cava vivió una espectacular recuperación y durante los años 20 se consolidó en el mercado español. Durante los años 50 y 60 muchos productores de cava empiezan a exportar, especialmente al Reino Unido. La utilización de la denominación “Champagne” para comercializar el producto provocó que los productores franceses iniciaran procesos judiciales que se resolvieron finalmente en 1972 con el lanzamiento la marca Cava recogiendo el nombre común ya utilizado de “vino de cava”.

La consolidación internacional llegó en los años 80. Hoy en día, el cava es uno de los productos más exitosos de la viticultura catalana, con una producción de 220 millones de botellas al año que llegan a consumidores de todo el mundo.

 

DIFERENCIAS ENTRE CAVA Y CHAMPÁN

Existen 4 diferencias remarcables entre el cava y el champán. En primer lugar, la procedencia geográfica. Después, el tipo de uva utlizada. En el cava intervienen hasta 3 variedades de uva (Macabeo, Parellada y Xarel·lo). En cambio, el champan utiliza el Chardonnay y Pinot Noir.

Otra diferencia recae en la composición. Mientras los cavas son siempre elaborados a partir de vinos de la misma añada, el champán resulta de la mezcla de vinos de distintas cosechas. Para finalizar, el cava necesita tiempos más reducidos (2-4 años) que el champán (a partir de 5 años).

 

TIPOS DE CAVA

Existen hasta 7 tipos de cava. Esto depende de la cantidad de azúcar que se añade:

  • Brut Nature
  • Extra Brut
  • Brut
  • Extra seco
  • Seco
  • Semiseco
  • Dulce

El tipo de cava también depende del tiempo de crianza:

  • Joven: de 9 a 15 meses
  • Reserva: de 15 a 30 meses
  • Gran Reserva: más de 30 meses

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