Para disfrutar de un buen vino, hay muchos factores a tener en cuenta, y el servicio del mismo es un factor clave. Desde Vinalium queremos compartir 5 consejos para que el servicio sea perfecto.

 

1- Selección

No hay servicio sin antes elegir un vino. Para elegir el vino que vamos a consumir, debemos fijarnos en la comida que se va a comer. No hace falta ser un experto para este punto sino intentar elegir aquel vino que a grandes rasgos puede combinar bien con la comida.

Tanto si somos amateur o profesionales, el gusto del consumidor será el que mande siempre y cuando vino y comida encajen.

2- Temperatura de servicio

Cada tipo de vino tiene una temperatura de servicio recomendada para poder extraer todas las características del vino. Es importante tenerlo en cuenta sin obsesionarse demasiado, no hace falta que esté exactamente a esa temperatura pero sí lo más cercana posible.

Lo más importante es tener el vino guardado en un lugar donde se puedan mantener a esa temperatura y una vez la botella esté en la mesa mantenerla en fresco o como mínimo evitar que se caliente demasiado.

3- Abrir la botella

Controlados los puntos anteriores, llegamos al momento de descorchar la botella.

Lo principal en este punto es sacar el corcho sin perjudicar el vino, evitando agujerearlo completamente para que no caigan residuos al vino o evitando que se rompa lo cual dificulta mucho la operación.

El ruido al abrir un vino, contrariamente a lo que se piensa no es necesario y es absolutamente desaconsejable para evitar perder aromas durante el proceso.

También podemos oler el tapón y asegurarnos que no huele a corcho y saber que el vino esta en buen estado.

4- Decantación

El recipiente en el que vamos a servir el vino también resulta importante para poder disfrutar de todos los aromas y sabores. Una copa de plástico o un vaso no resultan adecuados puesto que merman la calidad del vino.

Si queremos asegurarnos de poder apreciar los sabores, aromas y matices en todo su esplendor debemos cuidar mucho este aspecto y utilizar una copa adecuada.

Para ello será igual de importante cambiar de copa si se va a cambiar de vino para no mezclar los aromas

5- Probarlo

Ya casi estamos a punto de disfrutar esa botella de vino, pero nos falta otro detalle, probarlo. Cuando nos sirven en un restaurante o bar, el camarero o camarera suele dar a probar el vino antes de servirlo.

No hace falta ser un experto ni preocuparnos por si sabemos apreciar todos los aromas, se trata de que lo probemos y demos nuestra opinión y si nos gusta. Si por el contrario no tenemos ni idea, esta fase, servirá para asegurarnos que el vino está correcto y ya podremos disfrutarlo con la comida.