La respuesta a la pregunta es sencilla. El vino es un alimento, ya que por un lado contiene macronutrientes (hidratos de carbono y algunas proteínas) que aportan energía, y por otro micronutrientes como sales minerales, oligoelementos e incluso vitaminas.

A pesar de que existen diversos tipos de uva que pueden utilizarse para la elaboración del vino. La mayoría provienen de una misma especie. Se trata de la Vitis vinífera, madre de prácticamente todas las variedades de uva que existen.  Así lo afirmaba el genetista Sean Myles en el prestigios diario The New York Times.